El coche eléctrico está llegando a nuevos mercados a medida que van pasando los años. Lo que comenzó como una aventura en nichos muy concretos, se ha convertido en una interesante opción en los múltiples segmentos que se pueden distinguir en la automoción. Tanto es así que las compañías están comenzando a ofrecer opciones sin tubo de escape en parte de su catálogo.

Mercedes-Benz es uno de los fabricantes que mayor relevancia está teniendo en plena transición ecológica. Buena prueba de ello es la disposición de su primer automóvil de baterías, el EQC. Gracias a sus cualidades, se ha convertido en uno de los SUV’s más interesantes en el segmento del lujo. Todo ello pese a tener una carga fundamental, su plataforma basada en un modelo convencional.

Este prototipo demuestra la valía del EQC para circular fuera del asfalto

La firma de la Estrella es consciente de las limitaciones que supone no haber creado una base completa para un modelo eléctrico. Para intentar subsanar este problema, la compañía ha decidido crear una versión que, por el momento, se encuentra aún bajo el formato de prototipo. Por delante quedan todavía unos meses para saber si, finalmente, puede entrar en la cadena de montaje.

Y bien, ¿qué es lo que ha preparado Mercedes-Benz para demostrar la valía de sus modelos con tecnología alternativa a la combustión interna? La clave del proyecto apunta, directamente, al campo. ¿Hasta qué punto un modelo concebido para el confort en carretera puede adaptarse a las duras condiciones de la conducción off road? El estudio ha culminado con un concepto diferente.

Atendiendo a las necesidades del mercado, lo cierto es que, por el momento, no hay ninguna opción que se atreva a desafiar las leyes de la naturaleza. ¿Es este EQC 4×4² la excepción frente a la moda que lleva instaurada unos cuantos años en el parque automovilístico? Veamos cuáles son las características que mejor definen a este producto y si, finalmente, pasa a producción.

Un paso más allá a la hora de publicitar coches eléctrico

Mercedes-Benz quiere potenciar su imagen ecológica mediante una puesta a punto que llama la atención por los cambios introducidos sobre un EQC convencional. La primera de las modificaciones está especialmente relacionada con el tamaño. Es mucho más alto que una unidad base. Tanto es así que, según se puede leer en el portal tecnológico Electrek, supera la altura de un Clase G.

Este Mercedes EQC está pensado para demostrar la valía del coche eléctrico en conducción off road. Electrek

Lo que más llama la atención respecto a otro modelo de serie es la sustitución de un juego de llantas y neumáticos más llamativo. De hecho, esta unidad calzaba unas ruedas de 285/50 R 20, unas medidas muy propias en términos de conducción off road. En este sentido, el consumo pasa a un segundo plano, de ahí que la disposición de los tacos sea un elemento esencial y básico.

Esta versión del EQC incluye detalles que enfatizan el espíritu todoterreno del coche

¿En qué se traduce la mayor altura al suelo? He aquí una serie de datos que explican las aptitudes todoterreno de este modelo. La profundidad de vadeo para de 250 a 400 milímetros, casi el doble que el EQC 400 4MATIC, el modelo dispuesto al público. En cuanto al ángulo de entrada, la diferencia es de 20,6 a 31,8, mientras que el de salida pasa de 20 a 33 grados.

Teniendo en cuenta que el coche eléctrico ofrece el máximo par desde el inicio, las cualidades de este modelo en particular son más que aceptables. Más aún teniendo en cuenta que no se han introducido más cambios a nivel dinámico. ¿Imaginas las cualidades de esta curiosa versión si se agregase, entre otros, un cabestrante o un equipo de suspensiones específicamente preparado?

Difícil que llegue a la cadena de producción en el corto plazo

Si ya es difícil encontrar comprador para la versión de serie, ¿imaginas cuánto podría costar el simple hecho de colocar esta versión campera? En términos de autonomía, se obtendría un automóvil mucho más limitado. Parece muy complicado que, finalmente, pueda terminar su andadura en el garaje de aficionados a la compañía. Aun así, no es momento para descartar nada.

El Mercedes EQC es un modelo que está basado sobre la plataforma del GLC. Electrek

Las siglas 4×4², más relacionadas con el Clase G en una de sus versiones más espectaculares, demuestran cómo la creación de este prototipo no es uno más planteado en el Departamento de Diseño. Es muy pronto para pensar que será desechado por su bajo nivel de retorno en términos de rentabilidad. Aun así, sí podría servir como elemento promocional de su principal coche eléctrico.

Habrá que esperar unos meses todavía para ver cuáles son los detalles sobre su futura puesta a punto, qué posible rendimiento puede generar, aunque sea a nivel publicitario y, sobre todo, qué rivales podría tener en un mercado en el que todavía no hay modelos de esta clase.