El sistema operativo de Apple muestra unos datos completamente distintos a los que refleja su principal competidor, Android. Mientras que hasta el 65% de los usuarios de iOS disponen de la última versión disponible, la 11, la filial de Google cuenta con una fragmentación que discurre entre las muchas versiones que siguen operativas a día de hoy.

Tal y como se ha desvelado en el programa de soporte de Apple, con datos a 18 de enero, la mayoría de los dispositivos móviles Apple cuentan ya con la última versión disponible. Independientemente de la polémica suscitada por la reducción del rendimiento en los modelos más antiguos, lo cierto es que el consumidor medio de iOS es propenso a contar con la última actualización del sistema operativo.

Del mismo modo, llama la atención que solamente el 7% de los usuarios dispone de una versión anterior a iOS 10, la cual cuenta con una cuota total del 28%. Así pues, estos datos pueden servir de reflexión en el universo Android para que tomen en consideración nuevas propuestas para incrementar el uso de las versiones más novedosas como Oreo en terminales menos nuevos.