Parece que la historia de Volkswagen se repite, pero esta vez el protagonista es otro, Ford. En esta ocasión el fabricante de automóviles estadounidense es noticia por haber hecho algo que no está permitido, manipular sus vehículos diésel para que cumplieran con las normativas.

Así es, en Diariomotor se han hecho eco de la noticia. Ford ha sido acusada de manipular sus vehículos diésel con un dispositivo ilegal para que así pasen las pruebas y sean homologados. En un principio afecta a los coches comercializados en Estados Unidos, no en Europa.

Ahora bien, no solo acusan a Ford, también a Bosch, esta empresa alemana ya se vio perjudicada en el lío que hubo con Volkswagen. Resulta que es uno de los principales proveedores de la industria del automóvil. Pero, ¿quién acusa a Ford y Bosch? Pues ni más ni menos que el bufete jurídico Hagens Berman.