El iPhone 7 contribuyó, en gran parte, a los datos de beneficios de Apple del año pasado. La generación siguiente se vio salpicada por el lanzamiento del iPhone X, por lo que sus ventas no están obteniendo los mismos resultados que el iPhone 7 y 7 Plus. No obstante, estos dispositivos se han visto envueltos en la polémica desde hace tiempo.

Al parecer, algunas unidades fabricadas desde septiembre de 2016 cuentan con un problema que afecta a la placa base, lo que provoca que aparezca un mensaje en la pantalla con el texto 'Sin servicio'. Las quejas de los clientes perjudicados ha provocado que la firma haya decidido facilitar el cambio del dispositivo por uno nuevo de forma gratuita.

La empresa estadounidense ha focalizado las ventas de estas unidades, según se puede leer en Pocketnow, en los mercados de China, Hong Kong, Japón, Macao y los Estados Unidos. Así pues, gracias a esta política, la firma busca dejar atrás las últimas polémicas que han desatado la ira de muchos clientes en las últimas semanas por la ralentización de los dispositivos más antiguos.