Si tienes un iPhone 6s y notas que desde la actualización a iOS 10.2.1 el terminal va más lento, tendría una explicación, según comentan en 9to5mac. Resulta que la vida útil de las baterías de estos dispositivos en buenas condiciones sería de unos dos años, después la capacidad de las mismas bajaría de forma significativa.

El problema sería de hardware, así que Apple habría decidido bajar la velocidad del procesador del iPhone 6s con la actualización a iOS 10.2.1. Con esta medida los de Cupertino evitarían los problemas de batería.

Algunos usuarios de Reddit han podido comprobar que al realizar una prueba de rendimiento la puntuación es más baja de lo normal. Antes de la actualización tenían una media de 2.526 puntos en un solo núcleo y 4.456 puntos en multinúcleo. Después de actualizar obtienen una puntuación de 1.466 puntos en un núcleo y 2.512 en multinúcleo.

Hay una solución para todo esto, cambiar la batería, de este modo la limitación de la frecuencia del procesador se elimina y todo vuelve a la normalidad.