El escándalo de las baterías de Apple sobre los modelos más antiguos trae aún cola. Unas nuevas informacione, según se destaca en Pocketnow, anticipan que los últimos terminales de gama alta no requerirán soluciones específicas para no penalizar el rendimiento ante futuras actualizaciones.

Esto es lo que se puede destacar del informe que aportó a la causa abierta en relación a la obsolescencia programada que podría haber rodeado a los modelos más antiguos que decidían actualizar a versiones más modernas de iOS. Una carta enviada desde Cupertino a un subcomité del Congreso ha permitido desvelar estos datos.

Al parecer, el hardware de estos terminales, es decir, del iPhone X y del iPhone 8 en sus 2 versiones, está especialmente preparado para poder funcionar de forma eficiente ante futuras versiones del software.