Las baterías de estado sólido podrían dominar la automoción en los próximos años. Actualmente, las baterías de ion-litio son las más reconocidas en la oferta de coches eléctricos, pero esto podría cambiar en el medio plazo.

BMW es consciente de las ventajas de las baterías de estado sólido y, por ello, ha decidido asociarse con la compañía Solid Power con el objetivo de dar un salto cualitativo en la industria alternativa.

Según se puede leer en Reuters, los datos del acuerdo no han sido filtrados a la prensa, pero se cree que ambas compañías dispondrán de sus recursos para llevar a cabo proyectos de manera conjunta.

¿Será este el primer paso de la disrupción que está a punto de producirse en el mercado de la automoción? La sostenibilidad, sin duda alguna, se ha vuelto prioritaria en la movilidad, apostando por tecnologías menos contaminantes y llegando, incluso, a dilucidar un cambio de tecnología para la década de 2020.