Las impresoras 3D son muy útiles para construir todo tipo de cosas, pero lo que han conseguido unos científicos chinos puede que deje sin palabras a más de uno. En El País se han hecho eco de una noticia relacionada con cinco niños que sufrían microtica. Se trata de una deformidad congénita que afecta al oído por su parte externa.

Un grupo de científicos ha implantado a cinco niños orejas creadas mediante el uso de una tecnología experimental que combina la impresión 3D con células cultivadas. Como han publicado en EBioMedicine, tuvieron que crear un nuevo cartílago con forma de oreja. Para ello, siguieron la forma del apéndice sano que previamente fue replicado con una impresora 3D.

Según los científicos, el diseño ha sido todo un éxito, así como la creación y regeneración del oído externo. Ahora bien, esto no lo han hecho de la noche a la mañana, han tratado a los pacientes durante algo más de dos años. Para que esta práctica se pueda llevar a cabo de forma rutinaria habrá que esperar.