Los sistemas operativos Apple y Android han supuesto una revolución en nuestras vidas. El smartphone, en tan solo unos años, se ha convertido en una parte primordial del día a día y, por ello, desde hace tiempo los indicadores se han invertido al alza. Ahora bien, ¿seguimos pagando por las aplicaciones o ha dejado de ser una fuente de ingresos rentable?

La compra de apps, según se puede leer en el portal Tech Crunch, alcanzó los 110 mil millones de dólares, lo cual ha supuesto un nuevo récord en la industria digital. No obstante, el usuario medio ha sufrido un estancamiento a la hora de la utilización de las mismas.

Tanto es así que del año 2016 al 2017 solamente se ha crecido en torno a un 6% el tiempo medio de sesión por parte de los usuarios, sin saberse la distinción entre clientes de iOS o Android. Teniendo en cuenta que de 2015 a 2016 se creció un 11%, esto se puede traducir en una desaceleración del tiempo medio que pasamos pendientes de nuestro móvil.