David Sønstebø, confundador de la criptomoneda IOTA, acaba de anunciar una serie de acuerdos de colaboración con empresas de la talla de Volkswagen, Microsoft o Samsung, con el objetivo de mejorar la seguridad en las red. Al fin y al cabo, basa su mercado en la información que proporciona la red.

Según se puede leer en Reuters, este servicio tiene como objetivo crear un mercado de datos que las empresas puedan comprar y vender. Al fin y al cabo, en la red se producen miles de millones de trasacciones de datos al momento, lo que provoca que IOTA haya visto la oportunidad de poder monetizar toda esta información.

Es importante recordar, tal y como se puede leer en el medio citado, que una cuenta de crowdfunding en 2015 fue el origen de esta moneda virtual. De hecho, tan solo en una ronda de financiación se logró instalar en el mercado tras la aportación de hasta 1.300 unidades de bitcoin.