La combinación de la exploración genómica con las exploraciones de todo el cuerpo han identificado 16 tumores ocultos en 30 personas. La técnica tiene que ayudar a identificar los cánceres curables en las personas que estén genéticamente en riesgo y de este modo tener la posibilidad de salvar más vidas.

Avances en la lectura y comprensión de los diferentes genomas, han hecho mucho más fácil identificar las personas que son susceptibles a padecer cáncer. Un ejemplo de ello lo vemos con las mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2, que tienen muchas más probabilidades de padecer cáncer de mama. Sin lugar a dudas, esto es todo un avance que puede cambiar el mundo.