Una sentencia del Juzgado de lo Contencioso número 6 de Madrid acaba de fallar a favor del propietario de un vehículo que fue multado cuando aparentemente circulaba a 161 km/h en un tramo limitado a 120 km/h. Según se puede leer en El Español, el helicóptero Pegasus de la DGT cazó el vehículo cuando sobrepasaba el límite legal.

En estos casos, cuando la Administración no sabe quién es el conductor que circula a los mandos del volante, tramita la denuncia a nombre del titular del vehículo. En este caso no iba a ser menos y, tras una serie de recursos interpuestos por el afectado, los Tribunales le han dado la razón.

Según la resolución, la multa vulneraba la presunción de inocencia del propietario, ya que no se podía demostrar que fuese él quien conducía el vehículo cuando se produjo la infracción. ¿Consecuencia? No tendrá que abonar los 300 euros que se le impusieron y la DGT deberá acarrear con las costas del proceso.