Una Nintendo Switch acaba de ser hackeada, pudiendo ejecutar Linux, tal y como han mostrado los autores a través de un vídeo publicado en Twitter. Al parecer, un agujero de seguridad localizado en el bootrom habría sido el recoveco por el que se habría conseguido vulnerar todas las medidas de filtrado.

Lo más destacable de esta acción está relacionado, tal y como se puede leer en Engadget, con el propio hardware, ya que este bug no podrá ser reparado en las unidades ya vendidas. Al no haber una vía para la instalación de un parche de seguridad, podría servir de base para ser aprovechado por otros hackers.

Sea como fuere, a continuación tienes la prueba de cómo se ha conseguido acceder a una de las consolas más seguras del mundo.