Tesla acaba de anunciar los resultados del último trimestre, los cuales se han saldado con unas pérdidas muy notorias. Esto se achaca a los increíbles esfuerzos de la firma por la producción del Model 3, lo que está suponiendo un desafío jamás vivido anteriormente en la factoría de Freemont.

El propio Elon Musk ha asumido que el 'infierno en la producción', término que utilizó para catalogar lo que sería la entrada del Model 3 en la cadena de montaje, está siendo peor de lo esperado. No obstante, tal y como se puede leer en Mashable, poco a poco están más cerca de alcanzar el objetivo de 5.000 unidades producidas a la semana.

Es importante destacar que este trimestre es, quizás, el reto más destacado de cuantos han pasado en Palo Alto, sede de la compañía. A finales de marzo se espera que se logre esta meta aplazada, algo que demostrará la verdadera situación de la firma en relación con los inversores.