Estados Unidos, bajo el mandato republicano, pondrá fin a la neutralidad de la red, algo de lo que ya te hablamos hace unas semanas. Esto significa que los operadores podrán discriminar la velocidad de los datos en función del pago, por lo que las operadoras de telefonía podrían ser las verdaderas beneficiadas de esta medida.

Grandes compañías del sector de las telecomunicaciones como Comcast, AT&T o Verizon se han aliado con la Administración de Donald Trump para modificar la legislación actual. Los operadores, hasta ahora, no han podido discriminar el función del tráfico a los consumidores porque Internet es considerado como un bien público.

Así pues, no sería de extrañar, tal y como se puede leer en Reuters, que este cambio legislativo implique una futura introducción de tarifas extra en los próximos años. Los propios creadores de contenidos podrían tener que acordar el pago de un suplemento para poder seguir operando sin limitaciones en la velocidad.