Pasan los días, pero Facebook continúa en el ojo del huracán. Responsables y portavoces de la compañía están ahora intentando aclarar las dudas que se están planteando estos días, al mismo tiempo que tratan de defenderse ante graves acusaciones.

En las últimas horas, desde Facebook han reconocido que los datos de millones de usuarios han sido expuestos, con el peligro que ello supone, pero no solo eso, sino que también han reconocido que espía en las conversaciones privadas de Messenger, el servicio de mensajería asociado a Facebook.

La empresa ha admitido a Bloomberg que analiza estas conversaciones de la misma forma que analiza cualquier contenido público en su red social, con el objetivo de localizar y actuar ante el contenido inapropiado. Así lo explicaba un portavoz de la compañía:

Por ejemplo, en Messenger, cuando envías una foto, nuestros sistemas automatizados la escanean utilizando la tecnología de coincidencia de fotos para detectar imágenes conocidas de explotación infantil, o cuando envías un enlace, lo analizamos en busca de malware o virus. Facebook diseñó estas herramientas automatizadas para que podamos detener rápidamente el comportamiento abusivo en nuestra plataforma.

Así, según Facebook, este análisis está totalmente automatizado, de forma que puede dar la señal de alerta en caso de detectar imágenes o enlaces que no cumplen la política de contenidos de la red social.

A pesar de que este escaneo automático está pensado para luchar contra este contenido inapropiado evitar que se propague, lo cierto es que noticias así no hacen más que aumentar la desconfianza hacia Facebook y todo lo que tiene que ver con la empresa. Al fin y al cabo, esto significa que las conversaciones privadas a través de Messenger, no tienen tanto de privadas como se pensaba.