Hace unos días la firma de Mountain View dejo entrever que realizaría una purga de aplicaciones de la Play Store si algunas de ellas no modificaban sus políticas de uso. Al fin y al cabo, el propietario de Android es quien decide qué puede y que no puede haber en el sistema operativo.

Google se está preocupando de informar y advertir a una serie de compañías para que no se entrometan más allá de la cuenta a la hora de acceder a la información de los clientes. En el caso de Greenify, esto podría suponer el fin. ¿Por qué? La empresa solicita ciertos permisos para permitir un ahorro de la batería mayor que el que se consigue de fábrica.

La empresa tendría, según se puede leer en el portal Android Authority, hasta 30 días para adecuar su aplicación conforme a los estándares que está pidiendo Google. ¿Terminará sucumbiendo a las exigencias? De ser así tenemos que el rendimiento de la misma no será igual que en el pasado.