Uno de los problemas que estamos viendo en Android es la fragmentación que está produciéndose conforme aparecen nuevas versiones del sistema operativo. Google ahora, según se puede leer en Europa Press, podría haberse centrado en obligar a los desarrolladores para que compatibilicen las aplicaciones a Oreo, la versión más avanzada.

De esta forma, pretenden que en solo unos meses todas las aplicaciones presentes en Android dispongan de soporte para este sistema operativo con el objetivo de reducir la disposición de tantas versiones diferentes. El límite fijado para adecuar a Android 8.0 será las funcionalidades será agosto de 2018.

Del mismo modo, para poder tener visibilidad de Google Play se exigirá que aplicaciones y actualizaciones ofrezcan una versión en 64 bits para ofrecer mejores alternativas a los usuarios.