La filial más importante de Alphabet construirá un centro experimental en China para promocionar el desarrollo de la inteligencia artificial y aprovechar, de esta forma, atraer al capital humano del área local, según se puede leer en Reuters. Esta nueva política llama la atención tras ver lo difícil que le está resultando competir en un mercado muy regulado y controlado por las Autoridades.

Baidu, su principal competencia, dispone de la mayoría de la cuota del mercado tras prohibir algunos recursos en el país asiático. El Gobierno del país basa su censura en el sesgo que, al parecer, incentiva el rechazo de las políticas comunistas en Internet por parte del motor de búsqueda.

Este nuevo paso podría servir para calmar la tensión en los próximos meses, pudiendo abrir una nueva línea de diálogo para volver a permitir la introducción de servicios como el buscador o la plataforma para guardar todo tipo de archivos en la nube, entre otros.