Google, en los últimos años, ha dado prioridad a servicios web seguros. El último de sus movimientos, no obstante, podría revolucionar el mercado de Internet. Según se puede leer en Chromium, el portal especializado de la firma para programadores, desde julio, la compañía con sede en Mountain View solamente dotará como páginas web seguras aquellas que cuenten con la acreditación HTTPS.

Tanto es así que las que actualmente cuentan con codificación HTTP pasarán a formar parte del grupo catalogado como 'no seguro'. Este movimiento sigue la línea mostrada por la compañía en los últimos meses, la cual ha buscado, con mayor ahínco, la mejora de la seguridad en la red.

Chrome 68 será la versión que mayor foco hará en la mejora de este apartado. Aun así, la mayor parte del tráfico cuenta ya con soluciones para ser catalogadas como páginas web 'seguras'. Pese a esta abrupta decisión, todavía hay margen para adaptarse al protocolo HTTPS, el cual ofrecerá más garantías al usuarios.