Cuando se produce un paro cardiaco, cualquier segundo puede marcar la diferencia entre salvar la vida o la muerte. Por ello, una empresa holandesa llamada Corti está experimentando sobre cómo la inteligencia artificial podría recortar un tiempo vital a la hora de atender un caso de estas características por los servicios de emergencia.

Los momentos inmediatamente después al paro cardíaco son extremadamente importantes. Corti se ha centrado especialmente en restar unos segundos para el envío de una unidad de emergencias. ¿Cómo lo hace? Según se puede leer en Europa Press, esta tecnología se basa en el reconocimiento de la respiración o el tono de voz de la persona que lo está sufriendo.

De esta forma, es capaz de analizar la llamada con todas las precedentes para conseguir dar con una solución efectiva en un menor tiempo. De momento solamente está siendo probada como prueba piloto en Copenhague, pero se espera que en los próximos meses pueda estar provista de mejores referencias tras su utilización.