La estrategia de Apple de cara a su división móvil podría dar un giro de 180° tras las últimas informaciones vertidas por el analista de Apple de KGI Securities, Ming-Chi Kuo. Esta personalidad cerca a la firma de Cupertino, además de considerar que el iPhone X podría dejar de ser producido en los próximos meses, afirma que la nueva generación tendrá menores precios.

Esta nueva política, según Pocketnow, podría provocar que la nueva gama anunciada para la segunda mitad de año disponga de unos precios en torno a los 600-800 dólares. Al parecer, la barrera psicológica de los 1.000 dólares/euros ha supuesto un revés para los planes de la compañía en relación a sus ventas.

Se espera que su llegada se produzca en septiembre, por lo que todavía quedan unos meses para saber más detalles de los futuros 2 terminales que serán su punta de lanza.