Según se puede leer en Reuters, las matriculaciones de coches eléctricos e híbridos ya suponen más de la mitad del mercado en Noruega. Sin lugar a dudas, este es el país del mundo en el más se ha incentivado la adquisición de tecnologías limpias y, a consecuencia de ello, los consumidores cada vez más están valorando la compra de un coche menos contaminante.

La inclusión de incentivos y rebajas fiscales ha potenciado la adquisición de modelos bajo mecánicas híbridas y eléctricas. En el país escandinavo no es extraño ver Tesla Model S o Nissan LEAF recargando sus baterías por doquier y es que, la infraestructura, está avanzando al mismo ritmo que la demanda.

Estos datos corresponden al global alcanzado en 2017, mejorando en 12 puntos porcentuales al registro alcanzado en 2016. Noruega se convierte, de esta forma, en el primer país del mundo en ver cómo la conducción alternativa se impone a las opciones tradicionales.