La creación de pantallas flexibles es una de las líneas de actuación más importantes de los principales fabricantes de tecnologías informática y móvil del mundo. Microsoft ha sido una de las últimas en incorporarse al patentar un nuevo diseño en el que la bisagra podría doblarse para incrementar el volumen de la pantalla.

Según se puede leer en Phonearena.com, la compañía cree que seguirá en aumento la demanda de pantallas cada vez más grandes, por lo que habrá un momento en el que los dispositivos no cabrán en los bolsillos de un pantalón.

Por ello, a modo de mejorar este apartado, la firma habría decidido acudir al plegado de la misma mediante una solución que aún no ha sido desvelada, pero que ya se encuentra en los planes estratégicos de la compañía. Habrá que esperar, por tanto, unos meses más para ver si Microsoft se atreve a presentar el primer dispositivo que cuente con esta tecnología futurista.