Mike Hughes, el hombre que quiere demostrar con su propio cohete que la Tierra es plana, ya está un paso más cerca de conseguirlo, o mejor dicho, de intentar conseguirlo. Este conductor de limusinas ha logrado elevarse en su cohete hasta los 600 metros, y sí, ha sobrevivido para contarlo.

Desde NoiZe TV han podido captar el momento del despegue y posterior aterrizaje forzoso:

Como vemos, los medios utilizados por Hughes son bastante humildes, y poco o nada tiene que ver con los lanzamientos de cohetes realizados por profesionales como los de la NASA. Así, no deja de ser un logro lo que Hughes ha conseguido, aunque su objetivo va mucho más allá.

La intención de este defensor de la corriente que cree que la Tierra es plana es la de alcanzar los 84 kilómetros de altura sobre la superficie del planeta, y poder demostrar con imágenes que las razones que dan los terraplanistas para creer en su teoría, son reales. Tendremos que esperar para ver si eso ocurre.