Ha llovido mucho desde el lanzamiento de Wii U, una consola de Nintendo que podríamos decir que pasó sin pena ni gloria si tenemos en cuenta el número de unidades vendidas. Si Nintendo quería pasar página y olvidarse de Wii U parece que lo tendrá difícil.

Nintendo ha sido condenada a pagar 10 millones de dólares por infringir una patente relacionada con los mandos de la Wii y Wii U, en concreto con la tecnología de detección de movimientos. Resulta que dicha tecnología fue creada por iLife y sirve para detectar caídas y monitorizar bebés.

La compañía japonesa se ha pronunciado, ha dicho que acudirá al tribunal de apelaciones para evitar la multa. Según Nintendo, ellos no han infringido ninguna patente de iLife. También comentan que la demanda que fue presentada en 2013 es inválida, además, dicen que la descripción escrita de la patente no estaba debidamente redactada.