Netflix ya puede alardear de tener un premio Oscar. En la gala de ayer, la empresa consiguió llevarse el premio a mejor documental gracias a la producción Ícaro (Icarus), que se mete de lleno en el problema del dopaje en el deporte, y narra la historia detrás del escándalo de los atletas rusos en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Ícaro está disponible desde el año pasado en Netflix, y con este premio, queda demostrado que puede competir en el sector cinematográfico con producciones propias.

A pesar de que no todo el mundo ve con buenos ojos que una producción que no se emite en la gran pantalla pueda optar a un premio Oscar, lo cierto es que parece que Netflix ha marcado el rumbo a seguir. Así, veremos si esto sienta cátedra y si en los Oscars 2019 hay más producciones para televisión.