Hace meses se firmó un contrato por el que Tesla iba a implantar su estación de almacenamiento de energía más grande del mundo. Ha sido instalada en Australia y sirve, principalmente, para aprovechar la generación eléctrica de varias fuentes de energía sostenible.

Tesla se comprometió construir su estación de almacenamiento en un tiempo inferior a 100 días y, ahora, podemos afirmar que el bueno de Elon Musk lo ha conseguido. Tiene una capacidad para mantener hasta 100 MW, lo cual podría contribuir, según se puede leer en Mashable, a abastecer de energía limpia a una localidad de hasta 30.000 habitantes.

Lo más curioso es que lleva operando desde ayer, momento que se decidió anticipar su funcionamiento para almacenar hasta 59 MW debido a las fuertes tormentas y rachas de viento que hubo durante todo el día. ¿Tendrá repercusiones notorias a nivel mundial esta rama del negocio de Tesla? Lo descubriremos muy pronto.