En los últimos meses, YouTube ha introducido restricciones para poder monetizar los vídeos. Muchos usuarios de la plataforma no han dejado de quejarse desde entonces y, pese a ello, la plataforma sigue realizando esfuerzos para reducir la monetización en aquellas reproducciones que no tengan un contenido apto para el público.

Según se ha podido saber gracias a Hipertextual, cada vídeo susceptible de monetización será visualizado primero por una persona, la cual deberá decidir, manualmente, si es apto para poder sacársele rendimiento en publicidad.

De esta forma, aquellos filtros que hayan pasado el primer corte formulado mediante un algoritmo, deberán superar una prueba un tanto más exhaustiva.

Del mismo modo, en relación con el Programa para Partners de YouTube, solamente se podrán sumar aquellos que a lo largo de los últimos 12 meses hayan contado con un mínimo de 4.000 horas de visualización y tener un mínimo de 1.000 suscriptores.