Si nunca has roto la pantalla de tu móvil o, al menos, el protector de cristal, eres de la minoría. Es, aún a día de hoy, una de las debilidades de los smartphones. Algunos tienen algo más de resistencia que otros, pero hasta el momento no se ha conseguido idear un material capaz de resistir cualquier tipo de golpe.

En el futuro, no obstante, esto podría cambiar de la mano de un grupo de investigadores. Según se puede leer en Europa Press, un equipo de estudiantes y docentes ha conseguido producir un cristal que se repara automáticamente tras resquebrajarse.

Esta nueva aleación, conocida como poliéter de tiourea, dispone de todo el objeto de estudio en una documentación publicada por la revista Science. Según se ha podido anticipar, tan solo habría que presionar con los dedos el material fracturado para que este volviese a la situación inicial. Solamente habría que cumplir una condición, que la temperatura exterior fuese notable, es decir, en torno a los 20-30°C.

¿Cuándo podríamos verlo implementado en la industria móvil? No se saben más datos del proyecto, pero se espera que en los próximos años los fabricantes consigan dar con la solución a uno de los problemas que más nos preocupa a los consumidores.