La obsolescencia programada en la industria móvil es un secreto a voces. Cuando no son los desarrolladores de aplicaciones destacadas afirmando que no darán soporte a versiones antiguas son los propios fabricantes reduciendo las capacidades de los terminales cuando alcanzan una cierta edad.

El ejemplo más claro es el que ha salpicado a Apple en los últimos días en relación con la pérdida de la capacidad de las baterías. El fabricante, de motu propio, ha tenido que salir al paso del escándalo, por lo que cambiará las baterías de los viejos iPhone por otras nuevas con un precio rebajado, según se puede leer en Phonearena.com

Ante la polémica suscitada entre los consumidores, otras compañías han querido dejar claro que no utilizan este tipo de estratagemas para potenciar la sustitución del terminal por otro actual. Samgung y LG han querido salir al paso de los rumores que apuntaban a que otros fabricantes podrían hacer lo propio.

¿Habrá más pronunciamientos en los próximos días? ¿Serán el resto de compañías cómplices de Apple o no se requiere que se formulen comparecencias de los demás?