El CES 2018 está siendo, sin duda, el certamen de las innovaciones en el mundo de las pantallas. Si LG presenta una pantalla OLED que se enrolla como un periódico, Samsung contraataca con otra de 146" y con unas soluciones que podrían cambiar la forma que tenemos a la hora de ver la televisión.

El fabricante surcoreano está dispuesto a revolucionar el mercado de las pantallas y, buena prueba de ello, es la presentación de una televisión con tecnología MicroLED modular que podría reproducir contenido con resolución 8K a partir de la recepción del mismo con tecnología estándar. Esto permitiría disfrutar de contenidos con una calidad sin estar estos especialmente preparados para ello.

Según se puede leer en Europa Press, dispone de unos LED más pequeños que los tradicionales para mejorar la calidad del vídeo de forma exponencial. Del mismo modo, mejoraría el consumo energético y la experiencia de usuario.