¿Quién no se ha quedado alguna vez atrapado en una versión anterior de Android? El principal problema de la fragmentación en el sistema operativo de Google se debe a las deficiencias de algunas compañías en relación a dar soporte a sus terminales antiguos. Sí, podría decirse que es otra forma de enfocar la obsolescencia programada.

Sony, no obstante, quiere desmarcarse de lo que ocurre en el mercado. Por ello, tal y como se puede leer en GSMArena, el fabricante cuidará, sobre todo, a sus clientes de alto valor. Por ello, ofrecerá actualizaciones para todos aquellos que se hagan, de ahora en adelante, con sus modelos de gama alta. El soporte se extenderá por un total de 2 años, tiempo que podría estar en la media para cambiar de terminal.

Así pues, se espera que esta nueva política, aún sin confirmación oficial, pudiese estrenarse sobre el Xperia XZ Pro, el próximo buque insignia de la marca.