Rusia ha presentado en las últimas horas una demanda ante un tribunal de justicia moscovita exigiendo el bloqueo de Telegram en el país. La popular app de mensajería, que rivaliza con WhatsApp, se habría negado a entregar las claves de cifrado al Gobierno ruso, haciendo así caso omiso a una sentencia de la Corte Suprema que obligaba a la compañía a facilitar dicha información.

El Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación ruso, organismo que ha presentado la demanda, asegura que Telegram está incumpliendo una ley federal rusa que obliga a las empresas a proporcionar la información necesaria en caso de que les sea solicitada.

Por su parte, Pavel Durov, el fundador de Telegram, se defiende posicionándose al lado de los usuarios de su aplicación, aseverando que la compañía velará por la privacidad y libertad de los mismos.

Los desacuerdos entre Durov y el Gobierno ruso no son ninguna novedad. Ya en 2014, se vio obligado a abandonar el país por presiones de las autoridades, que le instaban a vender su participación en la red social rusa VKontakte. Además, el pasado mes de octubre, otro tribunal de Moscú imponía una multa de casi 14.000 dólares americanos (11.435 euros, 255.655 pesos mexicanos) también por negarse a entregar las claves de cifrado al Servicio Federal de Seguridad ruso.