Por primera vez han conseguido captar luz de ondas gravitacionales de una explosión estelar, así lo podemos leer en El País, ha sido gracias a decenas de telescopios. Estamos hablando de los restos de dos astros que después chocar acabaron produciendo una supernova. Estas estrellas estaban a 130 millones de años luz de la Tierra en una galaxia de la constelación de Hidra.

El Observatorio Europeo Astral (ESO) ha recreado cómo colisionaron ambos astros:

Según explica Christina Thöne, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC): "Este es el primer espectro de una kilonova que se ha podido observar y hemos visto que los elementos pesados salen despedidos al 20% de la velocidad de la luz, mucho más rápido que durante una supernova". Lo sucedido tuvo lugar el 17 de agosto.