Aunque todo apuntaba a que la estación espacial china Tiangong-1 caería en tierra firme o cerca de ella, finalmente no ha sido así. Algunos expertos afirmaban que había posibilidades de que cayese en el océano Atlántico e incluso en Galicia, España, mientras que otros calculaban que podría caer cerca de la ciudad brasileña de Sao Paulo.

Ninguno de esos cálculos acertó, ya que la Tiangong-1 ha ido a parar al sur del océano Pacífico, a miles de kilómetros de tierra firme. La caída se produjo a las 2:15 de la mañana, hora española.

La estación reentró en la atmósfera a una velocidad de 27.000 kilómetros por hora, y se desintegró en gran medida, por lo que apenas han quedado restos recuperables en el océano. Así ha sido la reentrada de la Tiangong-1 en la atmósfera: