En los últimos meses hemos asistido a un endurecimiento de las políticas de uso de las diferentes redes sociales más populares. Twitter es una de las que hace un tiempo diseñó una nueva estrategia para combatir aquellos perfiles que promocionasen la homofobia o el racismo, entre otras discriminaciones.

Ahora, tras un periodo de tiempo monitorizando mediante algoritmos toda una serie de posibles candidatos a ser eliminados, la firma ha dado un nuevo paso en su objetivo. Según se puede leer en Europa Press, algunos perfiles como American Nazi Party o Traditionalist Worker Party ya han sido eliminados de ipso facto por incumplir la nueva reglamentación.

Una de esas cuentas borradas que mayor repercusión ha tenido en los medios ha sido la de Jayda Fransen, protagonista por difundir su islamofobia en la red. De hecho, este perfil ha tenido una mayor visibilidad en la plataforma desde que Donald Trump decidió darle al botón de retweet a una de sus publicaciones.