Oreo 8.1 lleva apenas unos días entre la comunidad Android más allá de la versión beta, por lo que ha comenzado a echar raíces en los dispositivos más avanzados del mercado. Sin embargo, la última versión de Android está dando problemas a uno de los modelos que debería mostrar una mayor compatibilidad, el Google Pixel 2, tanto en su versión estándar como la XL.

Al parecer, según se puede leer en GSMArena.com, algunos usuarios están viendo cómo el detector de huellas no responde tan rápido como siempre lo ha hecho. Este problema, enfocado principalmente en el modelo más grande, derivaría, exactamente, de la última actualización lanzada por Android.

Se espera que la firma de Mountain View resuelva en los próximos días un problema que no puede tolerarse en el mercado de la más alta gama. Al fin y al cabo, el lag es una de las debilidades que menos aguantan los más acérrimos de la tecnología.