Tener la posibilidad de hablar con un asistente virtual, aunque los actuales tengan más sombras que luces, es un cierto alivio digital para tareas tan cotidianas como apuntar lo que necesitas en la lista de la compra, encender la televisión, reproducir ese capítulo de tu serie favorita o escuchar las mejores canciones del momento. Sin embargo, además del aspecto lúdico, los asistentes pueden desarrollar otras cualidades, casi se diría que sobrenaturales. ¿Quieres conocerlas?

Susurrando a tu yo interior

Recientemente, gracias a la publicación de esta información en la página web del MIT Media Lab, hemos podido conocer cómo Arnav Kapur, uno de los responsables del proyecto AlterEgo tiene la posibilidad de utilizar un asistente virtual, como si de Alexa o Siri se tratase, de una manera nada invasiva, sin que el resto de personas a su alrededor puedan percatarse de la situación. El aparato en cuestión, que puedes ver en la fotografía inferior, es un extraño wearable que permite establecer conversaciones con distintos dispositivos sin la necesidad de utilizar gestos ni palabras en alta voz.

La unión máquina-humano se encuentra en un punto muy interesante

El único movimiento que deberá hacer el portador de este curioso aparato es articular las palabras de manera interna. El dispositivo, por otra parte, trasmite la información necesaria a través de sonidos, que consiguen ser escuchados gracias a la conducción ósea. El producto, de momento en fase de experimentación, se denomina AlterEgo, ya que parecería que estamos estableciendo una conversación con alguien que también habita nuestro interior, solo que en esta ocasión el vínculo creado se centra en la relación humano-máquina. El wearable interpreta señales neuronales, mientras se articulan las palabras, y consigue que la conexión con otros dispositivos sea realmente tenue, únicamente apreciable por el portador.