La enorme diversidad en las aplicaciones de los robots facilitan que estas máquinas vayan a estar presentes en nuestro futuro sí o sí. No solo sirven para repartir aperitivos por los campus universitarios, también destacan a la hora de salvar vidas durante asaltos que la policía debe resolver.

Aunque parezca una historia de ciencia ficción, los agentes han empleado la ayuda de un robot para finalizar sin víctimas un grave incidente en una gasolinera de Novato (California, Estados Unidos). Ante el posible riesgo de explosión, la intervención de un robot para entregar un cigarrillo electrónico fue la mejor opción.

Así fue la ayuda salvavidas del robot

Tal y como informa Marin Independent Journal, el origen del asalto se dio cuando Juan Roman, de 40 años, se enfadó con uno de los trabajadores de la gasolinera por un problema con el sistema de pago que iba a utilizar. Tras no llegar a un acuerdo, Roman se fue para volver unos minutos más tarde con un bidón de gasolina.

Lejos de arrepentirse por el conflicto, el protagonista roció con el líquido todo el establecimiento e intentó darle fuego con un encendedor. Al fracasar en el intento, huyó con su vehículo, lo que permitió que los trabajadores alertasen a la policía.

Los agentes no tardaron mucho en encontrarle y procedieron a su captura en una segunda gasolinera, aunque pararon cuando observaron que Roman podía portar un arma. En ese momento el incidente se agravó, por lo que tuvieron que implicarse expertos en negociación y los SWAT.

La policía empleó la ayuda de un robot para solventar un asalto. CHP Golden Gate Division Air Operations

Tras negociar con el asaltante durante seis horas, la policía consiguió que este se entregase a cambio de unos cigarrillos. Pese a la rendición, el peligro se mantenía, ya que los agentes sospechaban que Roman podía haberse rociado con gasolina también.

Aquí es donde aparece el héroe de la jornada, un robot empleado por la policía para entregarle al protagonista un cigarrillo electrónico que no conllevaba riesgo alguno. De esta forma, la intervención de la máquina protegió la vida de todos los que se encontraban en la escena y ayudó a resolver el conflicto sin víctimas.

Roman, que se enfrenta a cargos de intento de incendio y vandalismo, ha protagonizado uno de los casos en los que la ayuda de un robot acaba resultando clave, aunque parece que no será el único. Así lo afirma Sasha D’Amico, de la policía de Novato: "Si podemos hacer algo que no dificulte la situación, ya sea entregando comida, agua o cigarrillos, si eso ayuda a ponerle fin a la situación de manera pacífica, haremos que suceda".