Desde hace unos años, los terminales se han convertido en una extensión de nuestro propio cuerpo. La llegada de la generación smartphone ha provocado que, en la actualidad, la batería de los dispositivos sea uno de los mayores problemas con los que convivimos en nuestra interacción con el medio digital. La autonomía, tras muchas investigaciones, siguen siendo su principal punto de debilidad.

¿Cómo podemos resolver este dilema? Los fabricantes, pese a llevar a cabo todo tipo de soluciones para incrementar el número de horas de uso, no se ha conseguido extender más allá del día de utilización lógico. Esto hace que tengamos que ir, en ocasiones, con una batería externa bajo el brazo o con el propio cargador del teléfono móvil.

La tecnología Wi-Fi podría permitir cargar tu terminal en los próximos años

¿Imaginas poder cargar la batería a través de las ondas que emite el Wi-Fi? Esto, pese a que parecía una utopía al comienzo de la investigación, se ha conseguido lograr. Ahora, como resultado de ello, se ha conseguido dar con una alternativa que requerirá, por otro lado, implicación de los propios fabricantes del mercado. ¿En qué consiste?

Un ingeniero español, Tomás Palacios, ha sido el encargado de comandar este proyecto. Él, junto a un equipo de investigadores que también están relacionados con el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT en sus siglas en inglés), ha desarrollado una solución que consiste en la disposición de un propio dispositivo capaz de transformar las ondas que emite el Wi-Fi en electricidad.

De contar con financiación, ¿estamos ante el fin de los cargadores convencionales en la movilidad? Veamos, por tanto, cuáles son las soluciones que han llevado a este descubrimiento al panorama internacional. Sin duda, esta innovación podría marcar una nueva generación en la tecnología móvil.

La creación de un nuevo material es la clave del proyecto

Tal y como se puede leer en el portal digital de la BBC, el disulfuro de molibdeno (MoS2) es el eje sobre el cual se debe realizar el análisis de este nuevo avance tecnológico. Gracias al uso de esta nueva aleación, se han podido transformar las ondas electromagnéticas del Wi-Fi en electricidad de corriente continua. ¿Qué implicaciones tiene esta nueva solución?

Diseñan una tecnología que permitiría cargar el coche con tecnología Wi-Fi. Ayudacelular.com

El diseño de esta nueva alternativa basa su diferenciación en la propia conductividad del material. De esta forma, se consigue la generación de suficiente corriente como para garantizar la carga de batería del terminal. Esta se ha convertido, sin duda alguna, en una nueva línea de investigación por parte de las compañías que se dedican a la fabricación de terminales.

La red Wi-Fi como cargador inalámbrico todavía debe incluir mejoras notables

La implicación de este proyecto podría tener un mayor recorrido en otros mercados. No obstante, en esta primera etapa, se habría forjado esta solución con una clara orientación al desarrollo de variantes futuras que no requiriesen conexión directa a la red eléctrica. Teniendo en cuenta la gran cantidad de horas que pasamos conectados a una red Wi-Fi, ¿llegarían a sacar terminales sin cargadores?

Es importante destacar, sin embargo, que todavía no se ha conseguido dar con una opción completamente sustitutiva a la carga tradicional. De hecho, por el momento, se ha logrado transferir y transformar 40 microvatios de potencia si se expone el terminal a una potencia de señal de unos 150 microvatios de potencia. ¿Qué podemos esperar en el futuro?

Una solución con un gran potencial ajeno al servicio móvil

El uso de esta nueva tecnología podría servir para ofrecer información prácticamente en cualquier espacio mediante las ondas electromagnéticas. Su desarrollo en el mercado podría orientar la llegada de una gran cantidad de información. Es más, ¿estamos ante una opción que podría servir para generar electricidad en el hogar? ¿Y si el autoabastecimiento vendría directo de nuestro propio Wi-Fi?

El router podría ser capaz de cargar nuestro móvil en los próximos años. Libertad Digital

Pese a que las llamadas ‘rectenas’ ya habían sido capaces de transformar las ondas electromagnéticas, este nuevo componente, el disulfuro de molibdeno (MoS2) es lo que ha permitido implicar directamente una solución de estas características en un proyecto real. Como solución a ello, se antojan otras múltiples investigaciones que podrían revolucionar el mercado energético y electrónico actual.

Los fabricantes podrían adoptar esta solución en futuras generaciones de terminales

Aun así, cabe ser prudentes de ahora en adelante. Los fabricantes están obsesionados con la reducción del peso y tamaño de la batería. Recurrir a una mejora de la gestión del software para disminuir el consumo es la fórmula que se había utilizado en la actualidad. ¿Y si sabiendo que la red Wi-Fi es capaz de cargar el terminal se contase con una mayor flexibilidad para los fabricantes?

Se antojan meses de gran incertidumbre en la tecnología móvil. La competencia en este sector es muy alta tras la estandarización de marcas venidas de países como China o Corea del Sur. Por ello, todo nos hace indicar que la implicación de esta tecnología podría tener un gran recorrido en los próximos años.