La evolución de los smartphones durante los últimos años ha sido realmente grande. No sólo en lo que a componentes internos y software se refiere, sino también en el tema de la construcción. Poco a poco hemos ido diciendo adiós a los antiguos y aburridos diseños, para encontrarnos con terminales muy bonitos.

Los materiales delicados tienen inconvenientes

Materiales como el aluminio y el cristal se han hecho habituales hasta en las gamas más económicas. Los dispositivos son ahora más estéticos que nunca, y algunos se han convertido en auténticos accesorios de moda. Sin embargo, un diseño bonito conlleva algunos inconvenientes.

Un smartphone fabricado en materiales exquisitos puede ser muy frágil. Y no me refiero únicamente a las caídas, que es el punto más obvio. Hablamos de una fragilidad que va más allá, y que puede ser causada, como apuntan desde Andro4all, por agentes externos. Agua y polvo.

Precisamente por esto surgieron las llamadas certificaciones IP. A continuación podrás conocer qué son exactamente y cómo funcionan, ya que contamos con una gran variedad de estos certificados.

La certificación IP puede salvar la vida de tu dispositivo ante un accidente. Perú

El certificado IP, ¿en qué consiste?

IP. Como podrás imaginar, son unas siglas, concretamente las del término International Protection. Por lo tanto, nos encontramos ante una certificación internacional, que nos asegura que nuestro smartphone está protegido gracias a unas características y requisitos. Como podemos leer en El Androide Libre, todo se encuentra bajo el estándar de protección IEC 60529.

Los dispositivos deben ser sometidos a rigurosas pruebas

Para que un terminal pueda obtener una de estas certificaciones, debe pasar una serie de rigurosas pruebas. Como hemos mencionado anteriormente, estas se centrarán en dos agentes externos, el agua y el polvo, que son los más habituales. Si estos intrusos no consiguen entrar y afectar al dispositivo, podrá contar con el certificado, que variará según su capacidad de protección.

La nomenclatura de la certificación IP se basa en dos números. Cada uno de ellos está destinado a la protección ante un agente concreto, el cual podrá variar a su vez según el nivel de esta protección. ¿Qué significa cada una de las cifras?

Primer dígito de la certificación

Este primer número, que puede variar entre el 0 y el 6, expresa el grado de protección ante el polvo que tiene tu dispositivo. En la tabla que te dejamos a continuación podrás ver fácilmente todas las posibilidades y en qué consisten.

Protección contra el polvo
0 Sin protección
1 Un objeto de tamaño menor a 50mm no puede entrar en el terminal
2 Un objeto de tamaño menor a 12,5mm no puede entrar en el terminal
3 Un objeto de tamaño menor a 2,5mm no puede entrar en el terminal
4 Un objeto de tamaño menor a 1mm no puede entrar en el terminal
5 Puede entrar polvo, pero este no afecta al funcionamiento del terminal
6 El polvo no puede entrar de ninguna manera

Segundo dígito de la certificación

En este caso, el segundo número, que puede variar entre el 0 y el 9K, expresa el grado de protección ante los elementos líquidos que tiene tu dispositivo. Como podrás comprobar, las ejemplos aquí son más numerosos.

Protección contra el agua
0 Sin protección
1 Protección ligera frente a salpicaduras
2 Protección ligera frente a salpicaduras desde cualquier dirección
3 Protección frente a un spray
4 Protección frente a chorros de agua, 10 l por minuto a una presión de 80-100kN/m^2 durante 5 minutos
5 Protección frente a chorros de agua con una boquilla de 6,3mm de diametro, a 12,5l por minuto y con una presión de 30kN/m^2
6 Protección a chorros con una media de 100 l por minuto y una presión de 30kN/m^2
7 El terminal se puede sumergir por completo una distancia inferior a un metro durante 30 minutos
8 Protección completa a la inmersión con un grado establecido por el fabricante, pero siempre superior al 7
9k Es una protección especial, que resiste a chorros de agua potentes y a altas temperaturas

Muchas son las posibilidades

Lo ideal sería que nuestro dispositivo contara con las dos cifras de la certificación, pero esto no siempre ocurre. Por ejemplo, podemos encontrarnos con smartphones que posean un certificado IPX8, que nos asegura que tendrá una protección total ante el agua, pero ninguna contra el polvo.

Gracias a ella podemos ir tranquilos

Una protección total y completa vendrá cuando el terminal presente ambos dígitos. Por ejemplo, la certificación IP68, que es la más común entre los nuevos dispositivos -sobre todo los buques estrella- protege absolutamente frente al polvo y el agua.

No dentro de mucho tiempo, prácticamente la totalidad de los smartphones tendrán una protección completa. O al menos eso esperamos. De esta manera, podremos tener la seguridad de que aunque maltratemos un poco nuestro terminal, sobrevivirá ante los temidos agentes externos.