Ni la Apple de los iPhone X, ni la Samsung de los Galaxy, ni la Microsoft del omnipresente Windows, ni tan siquiera la Amazon de los Kindle han podido evitar caer en sonoros fracasos. La realidad es que, a pesar de que la tecnología pueda tener sentido, muchos inventos, productos o servicios no consiguen triunfar y llegar a un gran número de usuarios por razones tan diversas como la competencia, una mala planificación o su lanzamiento en un momento poco propicio. Si quieres conocer algunos de los fracasos más importantes de las últimas décadas, aquí tienes mi selección personal.

Betamax, la derrota de Sony

Hubo una época que para disfrutar del cine en casa había que acudir a unos extraños lugares, llamados videoclubs. Allí la tecnología puntera se encontraba en las cintas VHS, aunque había algunos negocios osados que decidieron apostar, al menos en una pequeña esquina de su local, por la tecnología que Sony deseaba meter en nuestros hogares, Betamax. El lanzamiento de esta tecnología sucedió en el año 1975, mientras que VHS, de la mano de JVC, salió al mercado un año después.

Betamax sucumbió frente al VHS. Tecnovortex
Betamax claudicó frente a la tecnología VHS

Mucho se ha oído hablar acerca de las distintas razones por las que VHS barrió de las casas y los videoclubs a su competencia, pero dos razones fueron fundamentales para ello. La primera, y más importante, fue que el estándar VHS pudo llegar hasta almacenar 10 horas de contenido, mientras que Betamax se conformaba con llegar a las dos horas, en su segunda versión. Ésta, por cierto, fue la segunda razón del fracaso. Los reproductores de segunda generación, algunos, no eran compatibles con todas las cintas, con lo que el mercado propio se fracturó para nunca volver a recomponerse.

Objetivamente, Betamax era un formato de mayor calidad

Sin duda alguna estamos hablando de una de las guerras tecnológicas más importantes del siglo pasado. El potencial de Betamax era indiscutible, ya que la calidad de imagen y sonido era superior a las cintas VHS, pero los errores anteriormente mencionados sepultaron las ilusiones de Sony, teniendo que dejar sitio en nuestras casas a los reproductores VHS que tantas horas de diversión nos proporcionaron a finales del siglo XX.

Amazon Fire Phone o la crónica de una muerte anunciada

A pesar de que estamos hablando de una de las empresas más importantes a nivel mundial, la tecnología implementada en el Amazon Fire Phone no llegaba a la altura de los grandes competidores de aquella época. Apple con su iPhone 5S, Samsung con su Galaxy S5 o HTC con su One M8 quedaban demasiado lejos de la calidad y funcionalidades esperadas en un dispositivo de Amazon. En esta ocasión, hubo tres buenos motivos para que el teléfono de la compañía de Jeff Bezos resultase poco atractivo para el consumidor.

El coste fue un argumento fundamental para el fracaso del terminal

El precio fue su primer problema. Era muy complicado competir en el año 2014 con un terminal sin ningún elemento que se pudiese destacar en particular y hacerlo al precio de 649 dólares. De hecho, la compañía tuvo que dar marcha atrás, tal y como indican los compañeros del medio digital Financial Post, y rebajar el mismo hasta los 199 dólares. Además, su falta de originalidad, salvo por un sistema de cámaras que permitían tener imágenes con profundidad en la pantalla, fue una losa demasiado grande.

Amazon tiene en mente la venta en su tienda, como objetivo final

De todas maneras, no nos engañemos. Al igual que sucedió con la tableta de la compañía, este teléfono, de igual manera que Alexa, son tecnologías concebidas por Amazon con una única intención, potenciar su tienda online, que es la que realmente sostiene a la empresa y permite, de vez en cuando, sufrir varapalos como el del Amazon Fire Phone.

La red social de Google

Por si no lo sabías, Google también tenía su propia red social, algo llamado Google+. Recientemente, en información que hemos podido obtener de un comunicado emitido por la propia compañía, hemos tenido constancia de la desaparición de esta red social en favor del Proyect Strobe. Sin embargo, parece que Google ha aprovechado una filtración de datos para dar carpetazo a una plataforma condenada desde hace años al ostracismo.

Poca gente utilizaba Google+ durante su época de bonanza

A pesar de la cantidad de usuarios que tenía Google+, los datos no eran reales, ya que al momento de registrarte en Google, automáticamente tu perfil se agregaba a la red social. En información que hemos obtenido del medio de comunicación Techspot, en enero de 2015 eran más de 2.000 millones de usuarios los que formaban parte de la comunidad, aunque únicamente 4 millones interactuaron durante ese mes, es decir, menos de un 1% utilizaba de manera interesada la red social. Nació bajo el amparo de Google y morirá sin haber sido, nunca, lo que pudo ser.