La robótica es una de las ramas principales de la tecnología en cuanto a investigación se refiere. Desde hace unos años, los avances en materia de inteligencia artificial han permitido que hayamos visto, más que nunca, proyectos muy interesantes con aplicaciones en la vida real. Ahora bien, la mayor parte de estos programas de innovación, ¿qué aspectos guardan en común?

Sin duda alguna, la copia de las cualidades que poseen muchos animales. Ya sea la forma de desplazarse u otra característica peculiar de una especie, lo cierto es que se intenta formular la apuesta por una unidad robótica a raíz de dicha premisa. Posteriormente, es posible que no tenga nada que ver con dicha apreciación, pero imitar a los animales es un patrón que se ve muyy a menudo.

DraBot es el robot creado para detectar fugas de productos químicos en el agua

DraBot, un robot un tanto peculiar, busca, precisamente, parecerse a la libélula, un insecto que destaca por el aleteo de sus alas. En esta ocasión, esta características no es más que un fin, ya que el objetivo de esta tecnología está especialmente relacionado con la obtención de respuestas en la composición del agua. Tanto es así que el propósito es analizar posibles fugas de petróleo.

Es, por tanto, una unidad robótica que puede desempeñar un papel fundamental a lo largo de los próximos años. La clave de esta tecnología radica, básicamente, en el establecimiento de unos patrones de comportamiento en lo que se refiere al lecho marino. Se espera que en el medio plazo sirva para detectar aguas contaminadas a raíz del análisis del nivel de pH.

Veamos, por tanto, cómo se espera que se desarrolle su funcionamiento en el medio plazo, por qué estamos ante una tecnología con un gran potencial para los próximos años y, por supuesto, qué podemos esperar de un robot que tiene, como principal fin, cuidar de áreas tan específicas como lo son los arrecifes de coral. ¿Ha llegado el momento de reducir la contaminación con estas métricas?

Un robot con forma de libélula para obtener muestras marinas

La clave de esta tecnología es obtener en el medio marino restos y partículas de elementos químicos como el precio. El objetivo es poder detectar posibles fugas que permitan realizan estudios con mayor exactitud para evitar que se deterioren áreas tan amenazadas como los arrecifes de coral, los cuales han sufrido una gran pérdida de terreno desde hace años.

Tiene tan solo un tamaño de 5,7 centímetros, según se puede leer en el portal especializado New Atlas. DraBot está conectado con la superficie mediante un cable de silicona que tiene como principal cualidad su flexibilidad. Está pensado, especialmente, para canalizar aire a las alas, las cuales podrán agitarse para facilitar el desplazamiento.

La creación de un hidrogel especial es el causante de la detección de petróleo en el agua

Para la detección de agua contaminada, el sistema cuenta con una solución basada en un hidrogel que reacciona ante la presencia de algún elemento químico invasor. La reacción se traduce en un cambio de color, algo que ocurre cuando se produce una alteración en los niveles de pH. En cuanto los niveles vuelven a la normalidad, el robot adquiere, de nuevo, las tonalidades originales.

Debido a la falta de desarrollo del programa, lo cierto es que se ha obtenido un breve avance de lo que se ha presupuestado. De hecho, se espera que a lo largo de los próximos años se pueda dotar a DraBot de un mayor número de funciones y cualidades. Incorporar una cámara de alta definición será, sin duda, unos de los desafíos más destacados a tener en cuenta en el proceso.

Introducir soluciones más profesionales será el próximo movimiento

DraBot se encuentra en una fase temprana de desarrollo. Por delante queda una fuerte apuesta que va desde la inclusión de la cámara mencionada anteriormente hasta la introducción de un robot con el único objetivo de eliminar el tubo de silicona anterior. De confirmarse esta imposición, se podría analizar con una mayor flexibilidad una mayor extensión de lecho marino.

DraBot está pensado para detectar posibles vertidos de petróleo en el lecho marino. Aseanrecords

Se espera que a lo largo de los próximos meses se incluyan nuevas novedades que consigan hacer de este proyecto un producto diferencial. A partir de ahí, corresponderá a otras tecnologías hacer los trabajos necesarios para acabar con la contaminación en mares y océanos. Tras décadas de continuo daño a los ecosistemas, podríamos estar ante el comienzo de la reparación.

Habrá que esperar, no obstante, un tiempo todavía. Se espera que las próximas etapas puedan quemarse en los meses venideros. Solo así podrá hablarse de un resultado de investigación con éxito. Se trata de una tecnología vital en algunas áreas geográficas maltratadas por la acción del ser humano. Es por ello la necesidad de crear un producto diferencial como este.