Facebook está planeando un bombazo que, gracias al trabajo de investigación de The New York Times, ha salido a la luz antes de lo debido. Sabemos que son muchos los proyectos en los que la compañía trabaja al mismo tiempo, como los que atañen a la tecnología de comunicación láser.

Sin embargo, la empresa de Mark Zuckerberg tiene algo más grande entre manos que afectaría a miles de millones de usuarios. Atento, porque la unificación de WhatsApp, Instagram y Facebook Messenger está más cerca de lo que podríamos llegar a imaginar.

Facebook piensa en una megaunificación

Según ha informado The New York Times, Facebook está planificando la integración de sus plataformas más importantes: WhatsApp, Instagram y Messenger, la app de mensajería de la red social, para asegurar el control que la compañía matriz tiene sobre el resto de divisiones.

Los últimos meses han sido algo escandalosos para el conglomerado de Zuckerberg al sufrir varios ciberataques que han afectado a millones de sus usuarios. Ante estos tiempos inestables, el líder está pensando en la unificación como mejor opción para controlar la situación.

Tal y como confirman cuatro personas implicadas en el proceso, las apps afectadas seguirán funcionando de forma independiente, pero contarán con una misma infraestructura que permitirá que los 2.600 millones de usuarios que suman entre ambas puedan comunicarse entre sí sin necesidad de pasar de una plataforma a otra.

Facebook quiere integrar tres de sus grandes plataformas sociales. El Heraldo

Esa es la consecuencia principal que esta integración tendrá para los usuarios. Según explican las fuentes de información, un usuario de WhatsApp podrá ponerse en contacto con otro de Instagram sin tener que salir de la app. Los canales de comunicación de las tres redes sociales estarán unidos a través de una tecnología única.

Las tres app implicadas contarán con cifrado de extremo a extremo tras el cambio

La complejidad de esta operación, que va a redefinir la forma en la que millones de personas utilizan las apps, provoca que aún queden unos meses para que entre en marcha. Aparentemente, la integración de WhatsApp, Facebook Messenger e Instagram no tendrá lugar hasta finales de 2019 o principios de 2020.

Miles de empleados tienen que reconfigurar ahora cómo funcionan las tres apps en sus niveles más básicos. Otro dato a destacar es la orden de Zuckerberg de que tanto WhatsApp, Instagram como Messenger cuenten con cifrado de extremo a extremo a partir de esta unificación.

Ante la exclusiva de The New York Times, Facebook ha afirmado que quiere "construir las mejores experiencias de mensajería que podamos; y la gente quiere que la mensajería sea rápida, simple, confiable y privada". Además, ha confirmado que quiere conversaciones más seguras y lograr que las comunicaciones entre usuarios sean más sencillas.

Es inevitable que la integración de estas tres plataformas nos haga cuestionar el tratamiento de datos que Facebook hará en unos meses. Se presupone que todas las apps seguirán siendo independientes, pero no sería extraño que compartiesen datos si tenemos en cuenta que Zuckerberg también prometió que estas tendrían autonomía total y no lo han cumplido.

Más problemas para Facebook

La red social lleva unos meses convulsos en los que pocas son las noticias positivas que protagoniza. En esta ocasión, según informa Clarín, la ONG The Center of Investigative Reporting ha acusado a Facebook de lucrarse económicamente con menores que no contaban con la autorización de sus padres.

La denuncia expone que Facebook permitió durante años que esos menores gastasen dinero en los juegos de la plataforma social como Angry Birds o Ninja Saga. En vez de informar a los padres, que no habían dado la autorización para esos gastos, Facebook decidió animar a los desarrolladores a incentivar las compras dentro de las apps.

Facebook planea la unificación de WhatsApp, Instagram y Messenger para principios de 2020. Tribuna

Esta acusación, apoyada por más de 135 documentos internos de la compañía, se apoya también en el detalle de que Facebook nunca pidió una autorización a la hora de realizar las transacciones económicas. La medida le fue muy bien a la que compañía, que podría haber ganado hasta 34 millones de dólares entre 2008 y 2014.

La decisión final de este caso está en manos de Beth Freem, jueza del Tribunal del Distrito de los Estados Unidos, que fue la encargada de requerir los documentos privados a Facebook. Almacenamiento de números de tarjetas de créditos paternas sin permiso, la falta de verificación o el no envío de recibos al hacer las compras son algunas de las prácticas que han vuelto a poner a la compañía de Zuckerberg en el centro de todas las acusaciones.