Desde hace siglos, las sociedades han perdurado con una constante desigualdad entre mujeres y hombres. Estas notables diferencias se han ido reduciendo conforme las sociedades han ido prosperando, pero lo cierto es que todavía seguimos contar con algunas incongruencias en términos laborales o sociales, entre otros aspectos.

¿Estamos ante la oportunidad de eliminar cualquier apreciación a favor de los hombres con la llegada de la tecnología más puntera? Desde hace tiempo, se lleva especulando que la inteligencia artificial podría reducir las barreras que separan a ambos sexos. Ejemplos como las funciones Siri o Alexa podrían servir de ejemplo.

Alexa o Sophie son 2 ejemplos sobre cómo perfila la inteligencia artificial su ‘género’

Ahora bien, ¿estamos ante un único interés comercial o hay algo más detrás? En el caso del asistente virtual de Amazon, si se le pregunta sobre cuál es su género, lo más probable es que recibamos una respuesta que nos inclina a pensar que su sexo es el femenino. Otro ejemplo que sirve para explicar esta tendencia es Sophie, uno de los robots humanoides más destacados.

¿Es la belleza de este aparto un reclamo para adquirir notoriedad? De nuevo, vemos cómo el márketing podría estar siendo la nota diferencial de estos programas. ¿Estamos interpretando la tecnología como catalizadores feministas? Según se plantea en el medio Venture Beat, la cuestión a plantear es ver si este tipo de ‘soluciones’ alientan a la población femenina al estudio de profesiones como doctoras, políticas o astronautas?

El verdadero problema que se relaciona con la inteligencia artificial está relacionado con el empleo. ¿Cuántos puestos de trabajo destruirá y a qué perfiles afectará? Veamos cómo esta rama de la tecnología podría provocar una brecha social más grande de lo que es en la actualidad.

Una pérdida de puestos de trabajo, de nuevo, desigual

La precarización del mercado de trabajo ha afectado más a la mujer en países como España, según se puede leer en Público a tenor por la encuesta Encuesta de Población Activa (EPA). ¿Qué podemos esperar en los próximos años si la llegada de la ingeniería robótica destruye más empleo todavía?

Sophie representa a uno de los mejores ejemplos de cómo la inteligencia artificial ya forma parte de nuestras vidas. Clarín

En base a los datos publicados por el medio citado en la introducción, hasta 164.000 mujeres empleadas como secretarias y asistentes administrativas perderán sus empleos en los próximos años en comparación con los 90.000 trabajadores de la línea de ensamblaje del género masculino. En relación con estos datos, ¿podemos afirmar que la inteligencia artificial contribuirá a reducir la desigualdad?

El WEF predice que se perderán más puestos de trabajo femeninos

Por si fuera poco esta información, se prevé que en los próximos asistiremos a porcentajes mayores de pérdidas de empleo en el segmento femenino. Según un estudio publicado por el Foro Económico Mundial, en el futuro se destruirán en favor de las máquinas el 57% de los empleos en los que suele participar más el sexo femenino.

Suena curioso. En base a estas informaciones, alentamos por la apuesta de una equiparación laboral entre ambos sexos, pero fomentamos una nueva brecha social a medio plazo. ¿Dónde encontrar el equilibrio para no encontrarnos en una situación contraproducente en el futuro? El debate está servido.

Un problema que debería abordarse en la actualidad

¿Es suficiente con incluir una voz femenina en los asistentes virtuales? La problemática, tal y como acabamos de comentar, surgirá si no cambia la dinámica en el futuro. Es cierto que habrá otros nuevos sectores económicos que se crearán en los próximos años, pero de lo que no hay duda es de las implicaciones que tendrá la tecnología en la destrucción de puestos actuales.

Alexa es el asistente virtual de Amazon. PCMag

Una de las medidas que podría tener sentido es la formación orientada al desarrollo de la propia inteligencia artificial. Contar con equipos mixtos podría permitir la llegada a acuerdos sobre cómo debe ser el producto final para que pueda tener cabida en el mercado plural.

Habrá que esperar todavía un tiempo para comprobar si los datos apuntados por las organizaciones anteriores pueden servir de base para anticipar una situación que, desde luego, no ayudaría a reducir el desequilibrio que, aún a día de hoy, se produce en la sociedad.