Si te paras a pensar qué tipo de máquinas, robots o artilugios tendremos dentro de tres o cuatro décadas, seguramente tu imaginación despegue hacia coches que tengan la capacidad de surcar los cielos, teléfonos que no necesiten de un formato físico como tal o androides que puedan barrer, fregar e, incluso, sacar a nuestro perro a pasear. Sin embargo, el dispositivo que te voy a mostrar no estará presente, ni en tus más oscuras pesadillas.

La terrible necesidad de mecanizar la sociedad

El aparato que te presento es una máquina, que permite, al hombre que vaya a utilizarla, realizar una extracción de semen de una manera mecánica, porque se ve que la forma tradicional debe ser demasiado vergonzosa. Según la información que hemos podido obtener del medio de comunicación Boing Boing, este dispositivo ya ha sido vendido a países como Francia, Rusia, China o Estados Unidos. De hecho, en unas cifras que me sorprenden, se calcula que el número de unidades vendidas cada año rondan las 10.000. Puedes, incluso, comprar uno de estos modelos a través de la tienda online Alibaba, por un precio aproximado de 5.000 dólares, lo que serían 4.500 euros aproximadamente.

La vergüenza y timidez han permitido crear esta curiosa máquina

El denominado Recolector de Esperma SW-3701, propiedad de la empresa Sanwe, parece ser la solución utilizada en diversos hospitales, alrededor del mundo, debido a la dificultad de muchas personas de enfrentarse a esta donación en un ambiente tan extraño. Con una reproducción de un órgano sexual femenino como reclamo, este producto quiere formar parte del equipamiento oficial de los hospitales. Sin embargo, las dudas en torno a la utilización, la higiene entre distintos pacientes y los beneficios para los propios donantes, resultan demasiado grandes como para augurarle un futuro prometedor. La tecnología debería echarnos una mano, pero no nos referíamos a esto.