Las retiradas, o eliminaciones, de aplicaciones en las tiendas de Google y Apple están a la orden del día. Quizás en iOS sean menos comunes, debido al mayor número de filtros que deben pasar las apps, pero es bastante habitual que sucedan este tipo de situaciones. Lo que no es tan normal, es que se eliminen aplicaciones por permitir que haya menores en su interior.

Una alerta preocupante

La historia comienza gracias a una carta, a la que puedes acceder a través de este enlace, remitida por la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos. En dicha misiva, el organismo alegaba que tres apps de citas, incluidas tanto en la App Store de Apple como en la Play Store de Google, habían permitido el registro de usuarios menores de 13 años. Las aplicaciones, para concretar un poco más, eran FastMeet, Meet24 y Meet4U.

Tres aplicaciones han sido eliminadas. The Week
La empresa responsable tiene varias aplicaciones en las tiendas de Google y Apple

Tal y como afirman los compañeros del medio de comunicación Engadget, algo mucho más grave ha sucedido. Los desarrolladores, de la compañía Wildec, conocían que estos usuarios estaban registrados en sus apps, lo que podría conllevar que tanto empresa como ciertos usuarios se enfrenten a distintos cargos criminales en el país americano. Obviamente, la Comisión Federal de Comercio ha exigido a Wildec que cese de inmediato la actividad de estas tres polémicas aplicaciones, además de eliminar cualquier tipo de información relativa a los menores registrados en las mismas.

Las aplicaciones podrían volver si cumplen la normativa

No se conoce respuesta, por el momento, por parte de la empresa desarrolladora, aunque, como es lógico, deberán acogerse al reglamento norteamericano, que está regulado a través de dicha comisión y de la COPPA, la Regla de Protección a la Privacidad Infantil en Internet. Si las aplicaciones arreglan el problema e incluyen la opción de que los padres deban permitir la inclusión de sus hijos en las apps, podrían volver a las tiendas. Pero, ¿es lícito que se juegue con la privacidad y seguridad de los menores, a costa de un mero negocio?