Siempre hay que tener confianza en uno mismo, o al menos es lo que hay que mostrar de cara al exterior. Nuestra página web quiere ser el sitio web de referencia en noticias tecnológicas de la más rabiosa actualidad y podemos presumir de estar al tanto de cada información casi al momento en que la conocemos. Que Google estaba detrás de la adquisición de Fitbit es una noticia que ya os adelantamos el año pasado, podéis consultar el artículo donde hablábamos al respecto del posible acuerdo, y parece que ya ha llegado el momento de dar carta blanca a la empresa norteamericana para integrar en sus filas a una de las empresas más importantes en el panorama de los wearable.

Europa y Google, una disputa menos

Es verdad que de no ser por la legislación de distintos países, en este caso de la propia Unión Europea, la posición dominante de muchas compañías tecnológicas haría saltar por los aires la manera en que conocemos la innovación, aplicaciones o dispositivos actuales, siendo los usuarios finales los principales perjudicados. Ahora, tras el comunicado al que hemos tenido acceso recientemente y publicado en la página web de la Unión Europea, hemos conocido que la investigación en torno a la futura compra de Fitbit por parte de Google ha concluido. La Unión Europea ha dejado claro que Fitbit tiene una presencia escasa en nuestro mercado, debido, sobre todo, a los importantes competidores que aquí se encuentran, entre los que menciona a Apple, Garmin y Samsung. Las principales preocupaciones de la Unión Europea se basaban en la adquisición de datos de usuarios por parte de Google, el acceso a la API de Fitbit y la degradación del resto de competidores en el sector de wearables.

Google ya tiene el visto bueno de la Unión Europea para la compra de Fitbit. Unsplash
Google debe cumplir con lo establecido en este pacto

Sin embargo, parece que las negociaciones han dado su fruto y Google podrá, tal y como os habíamos adelantando hace más de un año, comprar la compañía Fitbit. De hecho, la Unión Europea señala cuáles han sido los compromisos que Google ha firmado para que la operación salga adelante. En primer lugar, la empresa norteamericana no utilizará los datos personales y de salud recopilados por FitBit para su negocio de anuncios. En segundo lugar, si te había parecido poco creíble la primera afirmación, Google se ha comprometido a mantener el acceso a la aplicación de Fitbit, sin cobrar por dicho acceso y contando con el consentimiento del usuario. Finalmente, aunque la letra pequeña es mucho más larga, Google debe continuar otorgando su licencia gratuita a los demás fabricantes de wearables. Este acuerdo tiene una duración de diez años, aunque la Comisión Europea podría extender su duración en diez años más si así lo considera oportuno. Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, ha declarado que:

Hemos aprobado la adquisición propuesta de Fitbit por parte de Google, porque los compromisos adquiridos nos asegurarán un mercado para los wearables y el naciente espacio de salud digital que permanecerá siendo abierto y competitivo. Los compromisos determinarán la manera en que Google puede utilizar los datos recogidos con fines publicitarios, cómo la interoperabilidad entre wearables competidores y Android será salvaguardada y cómo los usuarios podrán continuar compartiendo datos de salud y ejercicio, si ellos eligen hacerlo de esta manera.

La Unión Europea ha sido la barrera final a un posible acuerdo perjudicial para los usuarios

A pesar de que la legislación, mucho menos la europea, queda lejos de mi campo de conocimiento, creo que la intromisión de la Comisión Europea en este asunto es algo que debería ser el reflejo de mayores controles a las grandes compañías, tanto del sector como fuera del mismo, con el último fin de que seamos los usuarios, y al fin y al cabo los ciudadanos, los que tengamos la sartén por el mango y podamos decidir por nosotros mismos cuáles son las compañías a las que cedemos nuestros datos y donde queda nuestra privacidad en una época de grandes escándalos y filtraciones masivas.