Hace un tiempo ya, creo recordar que han pasado varios años, tuvo lugar uno de los casos más sonados, al menos en cuanto a ruido mediático se refiere, con el acceso ilegal a decenas de cuentas de Apple de famosos, con la consiguiente exposición de estos, en realidad la mayoría fueron mujeres, y su posterior publicación de imágenes íntimas y comprometidas. El denominado Celebgate parece haberse visto replicado recientemente y aquí te contamos un resumen de lo más destacado del caso.

Engaños para conseguir accesos ilegales

Quien se esconde detrás de este ataque a la intimidad de famosos norteamericanos es un ciudadano, del mismo país, llamado Kwamaine Jerell Ford. Según la información publicada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, sabemos que este hombre ha admitido su culpabilidad en el robo de información a conocidos músicos y deportistas de Estados Unidos. La información asegura que, a través de técnicas de phishing, este individuo consiguió acceder a los nombres de usuarios y contraseñas necesarios para recabar datos pertenecientes a sus tarjetas de crédito.

Un ciudadano norteamericano puso en jaque a famosos en su país. CoinDesk
Jugadores profesionales y raperos han sido víctimas de Ford

Este engaño se ha venido desarrollando desde hace cuatro años, concretamente desde marzo de 2015, y ha consistido en la emisión de mensajes, no se especifica si de texto o correos electrónicos, que simulaban proceder de la compañía de la manzana mordida. La mayoría de los afectados han sido jugadores de la NBA, de la liga de fútbol americano y conocidos raperos de la escena norteamericana. En declaraciones recogidas en el propio comunicado, Chris Hacker, el agente del FBI encargado del caso, asegura que:

Las víctimas de perfil alto en este caso son el ejemplo de que no importa quien seas, que los hackers como Ford están intentando obtener tu información personal. Este caso demuestra la necesidad de ser cuidadoso al proteger la información personal y las contraseñas, especialmente respondiendo a correos electrónicos sospechosos. Esperemos que esta sea una lección para todo el mundo, no únicamente para las víctimas de este caso.